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  • 18/02/2021

El Ayuntamiento y agentes implicados deciden construír un nuevo y adecuado edificio para la Haurreskola Bizkai

El Ayuntamiento de Galdakao y los agentes implicados en la Haurreskola Bizkai han trabajado conjuntamente para buscar una solución a la actual situación, y han coincidido en que la Haurreskola no puede seguir con la estructura actual, que la ampliación del edificio en la misma plaza Lehendakari Agirre no es la solución y que si realmente se quiere superar el problema habrá que trasladar el servicio de guardería a otro lugar. El Ayuntamiento y las educadoras de la haurreskola han analizado las posibles alternativas en un proceso participativo en el que han apostado por construir un nuevo y adecuado edificio al lado del aparcamiento de Lapurdi. El alcalde, Iñigo Hernando, ha explicado que se dará así una solución integral a un "problema heredado".

Y, es que, la Haurreskola construida por el anterior gobierno municipal en la plaza Lehendakari Agirre ha estado rodeada de problemas desde el principio. Se construyó porque el edificio de la calle Bizkai era demasiado pequeño, pero éste también fue igualmente pequeño desde el principio; no entraban todos los niños y niñas, por lo que actualmente están divididos en dos edificios. No sólo eso; el edificio ha tenido otros problemas básicos desde sus inicios. El alcalde ha puesto el ejemplo de la temperatura: en muchos días de sol la temperatura superaba los 30 grados. Ante estas situaciones, este Ayuntamiento ha tratado de aliviar los problemas colocando, por ejemplo, paneles en las ventanas. Pero el alcalde ha reconocido que se trataba de "parches" y que la solución debía ser integral. No hay que olvidar que se trata de ñiñas y niños muy pequeños. Se ha analizado la situación a través de un proceso participativo y se ha buscado la solución.

Con ello, el Ayuntamiento ha cumplido con dos puntos del plan de gobierno: "Ampliación de las plazas de la Haurreskola", dice el punto 35 del plan. El 67 señala "la participación ciudadana en el centro de la política municipal".

La concejala de Participación, Olaia Parra, ha dado cuenta del proceso participativo. Ha explicado que comenzó en diciembre de 2019, cuando se pusieron en contacto con educadoras y madres y padres de la haurreskola, así como con hosteleros y comerciantes de la zona. Aunque la pandemia interrumpió el proceso, después del verano se retomó, tratando de encontrar una solución conjunta al problema.

Con varias opciones sobre la mesa, educadoras de la haurreskola analizaron con representantes municipales los pros y contras de cada una de ellas, teniendo en cuenta, entre otras cuestiones, el tiempo y el dinero necesario para llevar a cabo cada una de las propuestas. El mantenimiento de la situación actual y la ampliación de la haurreskola en el mismo lugar fueron descartados inmediatamente y se apostó por buscar otro lugar. En la segunda sesión conjunta, también se definió el lugar: entorno del parking de Lapurdi. A pesar de ser conscientes de que la elección prolonguará en el tiempo la ejecución del proyecto y que se trata de una opción costosa económicamente, a juicio de las participantes en el proceso, es la más adecuada.

Por lo tanto, el Ayuntamiento ha hecho suya la elección. El concejal de Educación, Asier Egiraun, ha explicado que la nueva haurreskola deberá contar, al menos, con tres aulas homologadas para cada franja de edad, con un aula específica homologada para trabajar la motricidad y con aulas homologadas para dar una respuesta adecuada a las necesidades básicas de los niños y niñas, como limpieza, alimentación y sueño. También deberá contar con lugares adecuados para actuar en el entorno sin riesgos y con los espacios necesarios para que los y las educadoras puedan desempeñar sus diferentes funciones.

"El Ayuntamiento ha recibido el encargo y hace suya la decisión de construir una nueva edificación que recoja todo esto", ha dicho Egiraun. "Hemos comenzado con la elaboración de las propuestas. Estamos estudiando diferentes alternativas y eso nos lleva a pensar incluso en planteamientos mayores". En cualquier caso, la intención es construir una nueva haurreskola en el entorno del párking de Lapurdi.

Laura Valiente, coordinadora de la Haurreskola Bizkai, ha agradecido que el Ayuntamiento haya escuchado y tenido en cuenta su opinión, ya que previamente habían tenido una mala experiencia: "Desde el principio teníamos claro y dijimos que esta haurreskola iba a dar problemas, y así ha sido: se ha quedado pequeña desde el principio y el estar dividida en dos edificios supone una gestión muy complicada". Pero no solo eso: "No hay ventilación adecuada", ha explicado Valiente. Tres aulas carecen de ventilación y sólo una cuenta con ventana. Además, cuando pega el sol las temperaturas suben mucho y las habitaciones son muy pequeñas. Explica que el patio tampoco es adecuado, que es tan inadecuado que los niños y niñas ni siquiera pueden salir a él. Por citar una de estas inconveniencias, explican que entre las columnas metálicas que delimitan el patio, las y los niños pueden meter la cabeza y, no pudiendo sacarla, existe un alto riesgo de que la cabeza quede atascada entre los barrotes de metal. Hay que tener en cuenta que se trata de niños y niñas de hasta dos años.

Por todo ello, la coordinadora de la haurreskola ha advertido de que la ampliación del edificio no solucionaría el problema y se ha mostrado satisfecha con el compromiso del Ayuntamiento de construir un nuevo edificio "que tenga en cuenta las necesidades de las y los niños". Además, se ha mostrado dispuesta a seguir colaborando: "A ver si hacemos algo bonito entre todos y todas".